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Cómo podar

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Los cortes que se realicen en las ramas deben hacerse sobre una yema bien orientada y sana. El corte se hace inclinado unos 45º y opuesto a la yema.

 

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En la Figura12 aparece un corte inclinado 45º.

Figura13. Cuando se corta una rama entera, para minimizar las cicatrices resultantes de la poda drástica, siempre se debe intentar sacar toda la madera podada de forma que la superficie del árbolquede cóncava.

poda3Figura14.- Cuando se corta una rama entera y no puede conseguirse que la superficie del tronco quede cóncava, puede terminar al mismo nivel de la superficie del tronco.

Figura15.- Cuando se corta una rama entera, se evitará que queden restos de ramas que crearán un feo saliente de madera.

Al cortar una rama grande, se tiene que dejar un trozo de corteza de la parte inferior de la misma pegada al tronco, de una longitud igual al diámetro de la rama en la base de forma que sirva para recubrir la superficie cortada que quedará en el tronco. Esta corteza se coloca bien y se ata con rafia hasta que la herida sane probablemente en unas pocas semanas.

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Formacion de un callo:

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Varios tipos de poda:

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Ramas a suprimir

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Figura2.- Cuando dos ramas crezcan paralelas a un lado del tronco y bastantes juntas debe eliminarse una de ellas.

Figura3.- Deben eliminarse las ramas que crezcan directamente hacia arriba, son demasiado vigorosas.

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Figura4.- Las ramas que crezcan hacia abajo deben cortarse porque interfieren y molestan a las ramas inferiores.

Figura5.- Cuando dos ramas se entrecruzan, debe eliminarse una de ellas o corregir su dirección mediante el alambrado.

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Figura6.- Cuando hay dos ramas simétricas que crecen en dirección opuesta y nacen a la misma altura, se corta siempre una de ellas.

Figura7.- Se cortan las ramas que crezcan por delante del tronco.

 

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Figura8.- Se cortan las ramas que crecen directamente hacia adelante desde la parte frontal del bonsái e impiden apreciar la buena estructura del mismo.

Figura9.- Se cortan las ramas del bonsái que crecen hacia adentro.

Poda

Un bonsái comienza a formarse cuando la planta es lo suficientemente vigorosa para tolerar ciertas operaciones sin morir. Los expertos sugieren que los bonsáis provenientes de semilla, injerto y esqueje son bastantes fuertes cuando tienen brotes nuevos de 5 a 6 cm de longitud. Los árboles del bosque, como ya se habrá esperado 2 años antes de ser colocados en bandejas, pueden empezar a trabajarse tan pronto como se observe que se han establecido bien en las nuevas condiciones.

La poda establece la forma básica del bonsái por la eliminación de ramas antiestéticas que no sean esenciales, el objetivo es modificar el crecimiento de la planta. El hecho de pretender esta modificación puede atender a varias razones:

  • Controlar el crecimiento, estimulándolo o reteniéndolo.
  • Dirigir el crecimiento.
  • Controlar la floración.
  • Mantener la planta en un buen estado de salud, eliminando ramas enfermas, muertas o estropeadas.

Es necesario conocer algo el crecimiento de las plantas y el importante papel que en él tienen las yemas para entender las bases de la poda.

Existen unas yemas terminales o apicales que se desarrollan en el extremo de tallos y ramas. Estas yemas son las causantes del crecimiento en longitud.

Debajo de la yema apical se encuentran las denominadas yemas laterales o auxiliares, distribuidas según un modelo que depende de cada especie. Pueden ser distribuidas de forma alterna, opuestas o en forma de espiral.

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En algunas plantas Figura1 hay también unas yemas latentes que permanecen en estado de reposo debajo de la corteza y que pueden pasar a la vida activa después de una poda.

En la estación de crecimiento activo, las yemas terminales aprovechan la mayor parte de la energía de la planta para crecer (su longitud aumenta). Eliminando la yema terminal, cesa el crecimiento de la rama y se estimula el crecimiento de las yemas laterales situadas por debajo de la yema suprimida. En definitiva, la yema apical ejerce una dominancia sobre las yemas laterales, al romper esta dominancia se estimula el crecimiento lateral y la ramificación de la planta.

El grado de dominancia apical varía según las especies y a veces según las estaciones, ya que cada especie tiene un ciclo determinado de crecimiento. En general, los árboles presentan una fuerte dominancia apical, especialmente durante sus primeros años de vida. En los arbustos esta dominancia es menor.

Cuando se va a podar, conviene observar la posición de las yemas laterales, ya que estas determinan la dirección en la que van a crecer las nuevas ramas. Si el corte se hace sobre una yema que apunta hacia el exterior de la planta, se formará un brote en la dirección deseada.

Antes de podar, conviene estudiar cuidadosamente el árbol, las ramas deben ser numerosas y las inferiores más largas que las superiores. Al realizar la poda principal de formación para establecer la forma básica del bonsái, las ramas deben podarse de forma que las ramas superiores crezcan más delgadas y cortas que las inferiores.