Pinzado

El pinzado consiste en despuntar/quitar/cortar los brotes tiernos o jóvenes, se hace con unas pinzas o las yemas de los dedos. El pinzado se realiza para obtener ramas más densas y hojas más pequeñas, siendo muy beneficioso porque con esto conseguimos forzar a que salgan brotes laterales pues los de las puntas suelen crecer mucho llevándose todo el vigor y los entrenudos se hacen muy espaciados unos de otros.

Las hojas saldrán algo más pequeñas ya que al quitar la yema de la punta de las ramas aumenta la masa de hojas y brotes. Este método se utiliza durante todo el periodo de crecimiento estacional siempre que los árboles estén sanos y vigorosos.

Con un pinzado apropiado, una rama casi deshojada se puede convertir en una de denso follaje o se puede controlar la dirección del crecimiento, dejando todas las yemas que apuntan hacia la dirección que se desea tome el nuevo brote y quitar todas las demás.

La operación se realiza a medida que van apareciendo los brotes que no interesan. Recordar que el centro o interior del bonsái debe permanecer siempre abierto, sin densidad de follaje, para permitir la entrada de luz y circulación del aire.

Las piceas y pinos suelen recortarse sólo una vez al año. Los nuevos brotes se pinzan con los dedos casi siempre y se deja la base del brote con algunas acículas adheridas a él.

Los árboles de hoja caduca se pinzan durante toda la estación de crecimiento. Se cortan todos los brotes dejando sólo dos nudos intactos. En la parte más alta del árbol se deja solamente un nudo.

Los árboles y arbustos con flor, se recortan después de la floración, los brotes nuevos se pueden recortar a principios de primavera para incrementar el número de flores, pero no se les toca más hasta después de haber florecido.