Archivo de la categoría: Obtener bonsáis

… por compra

Cuando compramos un árbol o arbusto para cultivarlo como bonsái debemos tener en cuenta al elegirlo varias consideraciones:

  • Escoger una planta sana. Inspeccionar bien las hojas para cerciorarnos que están libres de parásitos y enfermedades.
  • Elegir preferentemente especies que se adapten al máximo a las características climatológicas generales de la zona donde se va a cultivar.
  • La planta debe tener las tres ramas inferiores bastantes gruesas y bien distribuidas. Si la inferior crece hacia la derecha, por ejemplo, la siguiente debe hacerlo hacia la izquierda y la tercera otra vez a la derecha.
  • El grosor del tronco debe ir disminuyendo progresivamente de abajo hacia arriba.
  • Evitar los árboles o arbustos que han sido podados drásticamente y en los que se advierten huellas y cicatrices de la poda.
  • El árbol o arbusto debe estar bien ramificado y poblado de hojas desde muy cerca de la base.
  • Las plantas deben tener un porte compacto y ser algo achaparradas. No interesan los árboles o arbustos demasiado altos.
  • No iniciar la colección con un bonsái de tamaño pequeño ya que precisa de más cuidados.
  • Algunos árboles de fácil manejo para iniciarse en este arte son: ligustrum, ficus, olmo, olivo, higuera y granado.

compra

Acodo aéreo

Esta técnica se utiliza en ramas que no pueden doblarse y enterrarse por ser poco flexibles o por estar muy alejadas del suelo. En el acodo aéreo las raíces se forman en la parte aérea de la planta, allí donde se ha practicado un corte anular y se ha sacado un trozo de corteza. Es conveniente proceder de la siguiente forma:

  1. Escoger un trozo de rama que tenga unas características propicias para convertirlo en bonsái, una vez separado de la planta madre (esto es, cuando hayamos practicado el acodo y haya desarrollado suficientes raíces para poder vivir por su cuenta).
  2. Practicar una incisión anular de aproximadamente 2 cm. de ancho y quitar la corteza de esta zona. De este modo, se induce a la formación de raíces.
  3. Aplicar las hormonas de enraizamiento para acelerar el proceso de iniciación y formación de raíces.
  4. Envolver toda la zona con musgo o turba que previamente se ha introducido en agua y después escurrido bien para que quede uniformemente húmedo.
  5. Cubrir el musgo o turba con lámina de plástico transparente y atarlo en cada extremo con cinta adhesiva o cordel. Que quede bien apretado para que no pierda la humedad. Conviene envolver después con papel de aluminio o plástico negro.

En la mayoría de las especies, después de 2 a 3 meses, la rama acodada ya ha echado raíces y se puede separar de la parte madre. Algunas especies como la azalea, el acebo y la lila requieren más tiempo. Es fácil saber cuándo ha llegado el tiempo: a través del plástico transparente, veremos cuando se han formado suficientes raíces.

acodo_aereo

Acodo terrestre simple

Consiste en curvar y enterrar una rama larga y flexible dejando que sobresalga su extremo para que pueda emitir brotes y hojas. Esta operación se realiza sin separar la rama de la planta madre.

La época más propicia para hacer un acodo es el principio de la primavera, se utilizan ramas bajas, flexibles y que se puedan doblar fácilmente hasta el suelo. En general, realizando el acodo en primavera, estarán ya bien enraizadas a finales de verano, y pueden separarse de la planta madre en otoño o esperar a la primavera siguiente antes de que se inicie el nuevo crecimiento.

acodo

… por acodo

Esta técnica permite obtener un bonsái en menos tiempo que si se parte de una semilla o un esqueje. Es frecuente utilizar árboles con tronco muy largo y delgado, desnudo de ramas en la parte inferior.

El acodo es un método de propagación que consiste en provocar y fomentar la aparición de raíces adventicias en un tallo o una rama sin separarlo de la planta madre, de la que continúa recibiendo el agua y los elementos nutritivos que necesita para vivir. Una vez el acodo ha desarrollado sus propias raíces, se corta y separa para que se establezca como una nueva planta.

La formación de raíces en los acodos depende de la provisión continua de humedad, temperaturas moderadas en la zona de enraizamiento y buena aireación.

El acodo es una técnica muy usada para obtener bonsáis de arce, camelia, granado, olmo, zelkova, azalea y cryptomeria.

Es un método muy sencillo que se puede practicar directamente al aire libre, dado que no requiere un estricto control de las condiciones ambientales. Existen varios tipos de acodos, aunque los más utilizados son el acodo terrestre simple y el acodo aéreo.

Injerto de costado

Muy utilizado para las plantas pequeñas de hoja perenne. El diámetro del injerto de costado debe ser menor que el del patrón. Los cortes en la base de la púa se hacen como en el injerto anterior.

De una parte del tallo del patrón que sea lisa, se elimina una parte de la corteza y madera de la misma superficie que el corte del injerto.

Se hace un segundo corte hacia abajo para formar la lengüeta.

Se ensamblan patrón e injerto y se atan con rafia.

Cuando la unión del injerto ha cicatrizado se corta la punta o capa del patrón.

injerto4

 

Injerto inglés o de lengüeta

Este injerto es bueno sobre todo para injertar material pequeño de 0,5 a 1,5 centímetros de diámetro. Si el patrón y el injerto tienen el mismo diámetro se sueldan con fuerza y rapidez.

Los cortes que se hacen en el patrón deben ser exactamente iguales que los del injerto en la base.

Primero se hace un corte inclinado y limpio de 3 a 6 cm de largo. Cuidar que la superficie en el patrón y en el injerto del corte quede completamente lisa.

Hacer un corte en sentido opuesto en cada una de las superficies cortadas de modo que se forme una lengüeta.

Insertar patrón e injerto con las lengüetas entrelazadas. Es muy importante que las cortezas y las capas de cambium de las dos pares coincidan.

La punta inferior del injerto no debe sobresalir del patrón. Encajados el injerto y el patrón se deben envolver con rafia hasta que se hayan soldado. Cuando llega este momento, cortar la envoltura para que la planta pueda crecer sin impedimento.

injertoinjerto2 injerto3

… por injertos

Injertar consiste en unir partes de dos plantas de tal manera que se suelden y continúen su crecimiento como una planta sola. Una de las dos partes se convertirá en la parte aérea de la nueva planta y la llamaremos ‘injerto’, la otra parte constituirá la parte inferior y el sistema radicular, y la denominaremos ‘porta injerto o patrón’.

El principal requisito para que funcione esta técnica es que exista una gran afinidad entre el porta injerto y el injerto, por ello se utilizan siempre plantas del mismo género. Si la afinidad no es suficientemente buena, además de repercutir en la vitalidad de la planta, se formarán antiestéticos engrosamientos en el punto donde se ha injertado, lo que implica una disminución en la calidad del bonsái.

Para realizar un injerto escogeremos una planta que tenga hojas pequeñas y un crecimiento compacto y otra planta que tenga un crecimiento rápido.

Generalmente, la mejor época para realizar los injertos es a principios de primavera, cuando todavía las yemas no se han abierto, pero la savia ya empieza a fluir, aunque también puede realizarse en invierno.

Al cabo de un año de realizar el injerto puede trasplantarse el árbol o arbusto a la maceta para bonsái.

La técnica del injerto requiere bastante práctica para que se consigan buenos resultados.

Existen numerosos tipos de injertos, los más utilizados son: el ‘injerto inglés’ también llamado ‘injerto de lengüeta’ (árboles y arbustos de hoja caduca), y el ‘injerto de costado’ para plantas de hoja persistente.

Siembra de esquejes

Cuando se tengan los esquejes preparados, el material necesario para la siembra es el siguiente:

  • Arena y Turba al 50%.
  • Bandeja o macetas.
  • AIB al 0,2%.

Se procede de la siguiente manera:

  1. Se llena la bandeja con mezcla de turba y arena al 50%. Compactar.
  2. Aplicar hormonas de enraizamiento al corte basal del esqueje.
  3. Hacer un agujero en la tierra, introducir el esqueje (2/3 partes enterradas). Compactar.
  4. Regar y tapar con plástico translúcido o con vidrio para mantener un nivel alto de humedad en la parte aérea. Colocar en un lugar sombreado y protegido. Procurar darle calor al fondo.

Plantados los esquejes, regar periódicamente y mantener la humedad de la parte aérea más elevada. Conviene rociar con fungicida cada 7-10 días para evitar ataques de hongos. Al cabo de tres meses, cada semana, se puede suministrar pequeñas dosis de algún fertilizante.

Normalmente, los esquejes enraizados se trasplantan cuando tienen un año, suelen alcanzar una altura promedia de 20 cm. Se corta la extremidad de la raíz principal y de las raíces más gruesas, esto permite a las raíces más débiles hacerse más fuertes y dar un equilibrio general al sistema radicular. Se corta el extremo del tallo para que la planta ramifique.

… a partir de esquejes

Excepto los pinos, la mayoría de los árboles y arbustos cultivados como bonsái permiten ser multiplicados por esqueje. Es un método recomendado para azaleas, camelias, sauces, arces, tamarindos, enebros, pyracanthas y cotoneasters.

Esquejes de tallo, la planta madre se poda con rigor para fomentar que produzca brotes nuevos, de los cuales se cortarán los esquejes, dado que la nueva vegetación, de un año de edad, es la más óptima para producir raíces.

Los esquejes desarrollan sus raíces a una velocidad que depende de la temperatura. Un esqueje requiere dos temperaturas:

  • Una más fría en la parte aérea para minimizar su crecimiento, no agotar las sustancias de reserva y evitar la pérdida de agua.
  • Otra más cálida en la parte inferior para fomentar la producción de raíces.

No usar nunca retoños con flor como esquejes.

esquejes

Esquejes de madera blanda

Por este método se pueden multiplicar todo tipo de plantas (hoja perenne o caduca). Proceden de la primera brotación de primavera. Hasta que hayan enraizado requieren un control sofisticado del ambiente. Son muy susceptibles a la pérdida de agua y a las podredumbres, sin embargo, son los más aptos y rápidos para producir raíces.

Para conseguir un buen enraizamiento, conviene seguir las normas:

  • Cortar y plantar el mismo día.
  • Longitud de los esquejes entre 7 y 12 centímetros.
  • Dejar el esqueje entre 2-3 hojas pequeñas en la parte superior (si son grandes, cortarlas por la mitad) y quitar las inferiores.
  • Utilizar un sustrato de tierra muy poroso (Turba y arena al 50%).
  • Utilizar hormonas de enraizamiento. Es recomendable usar ácido indolbutírico AIB a concentraciones de 0,2-0,4 %.
  • En la zona de la base, temperaturas entre 18-21 ºC.
  • En la parte área, mantener una temperatura muy elevada.
  • Evitar el exceso de luz o el sol directo.

Esquejes de madera verde

Por este método se pueden multiplicar todo tipo de plantas. Se cortan los extremos de los tallos con hojas a principio y mitad del verano. Requieren un ambiente controlado.

Esquejes de madera semimadura

Por este método se pueden multiplicar plantas de hoja caduca. Se cortan a finales del verano, de tallos de hojas con crecimiento más lento.

La mayoría de esquejes semimaduros enraizarán sin aplicar calefacción inferior.

esqueje_madera_semidura

Esquejes de madera madura

Se cortan en el invierno. Esquejes de tallos de plantas de hoja perenne. Tienen tallos de madera casi dura, pero al tener hojas no están en total reposos y requieren cierto grado de control ambiental.

Esquejes de madera dura

Esquejes de tallos sin hojas, se obtienen de plantas de hoja caduca durante la estación de reposo. Prácticamente no requieren control ambiental.

esqueje_madera_dura

Siembra

Cuando se tengan las semillas preparadas, el proceso a seguir para realizar la siembra:

  1. Colocar una capa de gravilla o tierra volcánica para evitar que los orificios de la maceta o bandeja queden obstruidos y el agua estancada.
  2. Se llena la bandeja con el sustrato hasta 1 centímetro por debajo del borde. El sustrato idóneo es una mezcla de turba y arena al 50%. Compactar y nivelar el sustrato.
  3. Distribuir las semillas homogéneamente por la superficie del sustrato y apretarlas contra la tierra.
  4. Cubrir con una capa de arena gruesa. Compactar otra vez, de este modo, las semillas quedan en perfecto contacto con el sustrato y se facilita la germinación.
  5. Regar por inmersión, de este modo la tierra se va mojando por capilaridad. Cuando la arena de la superficie cambia de color está perfectamente regada.
    Colocar la maceta en un lugar protegido del viento y sombreado.

Las semillas germinarán al cabo de unos días, dependiendo de cada especie. Cuando las plantas tienen cuatro hojas se trasplantan a macetas individuales de 9 a 10 centímetros.

Deben permanecer dos años en macetas normales antes de trasladarlas a las específicas macetas de bonsái. Durante este tiempo se va observando su sistema radicular. Cuando las raíces comiencen a enrollarse en la base de la maceta o en el orificio de drenaje se cortan.

También deben cortarse las raíces principales, de este modo aparecen más raíces finas que son las que interesan. Los arbolitos se pueden ir trasplantando a macetas mayores de forma que puedan crecer hasta que alcancen el volumen deseado.

En el tercer año, la planta puede trasplantarse a las macetas para bonsái y proceder a su formación.